viernes, 22 de agosto de 2014

La filosofía medieval 

A diferencia de lo que había ocurrido con la filosofía griega, que había centrado su reflexión en torno a la determinación del objeto, la filosofia medieval centrará su interés en Dios. La filosofía helenística había dado una orientación práctica al saber, dirigiéndolo hacia la felicidad del hombre. Es el caso del estoicismo y del epicureísmo, que habían colocado a la ética en el vértice del saber. A lo largo de los primeros siglos de nuestra era, la progresiva expansión del cristianismo y otras religiones mistéricas irá provocando la aparición de otros modelos de felicidad o "salvación individual", que competirán con los modelos filosóficos. Frente a la inicial hostilidad hacia la filosofía manifestada por algunos de los primeros padres apologistas cristianos, sus continuadores encontrarán en la filosofia, especialmente a partir del desarrollo del neoplatonismo de Plotino, un instrumento útil, no sólo para combatir otras religiones o sistemas filosóficos, sino también para comprender, o intentar comprender, los misterios revelados. Surge de ahí una asociación entre filosofía y cristianismo o, más en general, entre filosofía y religión, que pondrá las bases de la futura filosofía medieval, entre los cristianos, los musulmanes y los judíos. El tema fundamental de reflexión pasará a ser la divinidad, quedando subordinada la comprensión e interpretación del mundo, del hombre, de la sociedad, etc al conocimiento que se pueda obtener de lo divino. La fe, que suministra las creencias a las que no se puede renunciar, tratará de entrar en diálogo con la razón. La inicial sumisión de la razón exigida por la fe, dejará paso a una mayor autonomía propugnada, entre otros, por Santo Tomás de Aquino, que conducirá, tras la crisis de la Escolástica, a la reclamación de la independencia de la razón con la que se iniciará la filosofía moderna.






LA PATRÍSTICA

Lo fundamental sobre la patrística es saber que es, por llamarlo de algún modo, el movimiento, tanto literario y filosófico como cultural, que imperó en la Edad Media. Es el movimiento de asentamiento del cristianismo en la sociedad (sobre todo occidental) desbancando a las otras religiones paganas añadiendo que la religión cristiana era la única y verdadera porque era la “Palabra de Dios”. Este movimiento tuvo tres etapas fundamentales, la Primera Patrística (ss. II y III), la Alta Patrística (ss. IV y V) y finalmente la Patrística Tardía (ss. VI y VII).


Escolástica

Con el término escolástica nos referimos de un modo general a la filosofía de la Edad Media, inspirada por cuestiones fundamentalmente religiosas. A partir del siglo VI la actividad cultural en Europa queda reducida a la actividad desarrollada en las escuelas monacales y catedralicias, fundamentalmente, de ahí que se denominase, tanto a los maestros como a los discípulos, con el nombre de escolásticos. Una parte sustancial de los estudios se centraba en cuestiones teológicas y filosóficas, dominadas por planteamientos al servicio de la religiosidad, y con una metodología propia, basada en el planteamiento y discusión de cuestiones con el maestro, por lo que el termino escolástica se aplicó a la filosofía desarrollada en dicho contexto, denominación que persistió para referirse a dichas corrientes filosóficas incluso tras haberse creado las universidades, (en las que muchos escolásticos impartieron docencia), que fueron asumiendo un papel cultural creciente en toda Europa. 

Generalmente se distinguen tres fases en el desarrollo de la escolástica: la primera escolástica, hasta el siglo XII; la alta escolástica, que representa su período de apogeo, en el siglo XIII; y la escolástica tardía, en el siglo XIV, que supone la crisis y decadencia de sus planteamientos y metodología, tras la que se abrirá paso la renovación filosófica del Renacimiento y de la modernidad. También hablamos de una escolástica latina o de una escolástica árabe, según estuviera inspirada por el cristianismo o el islamismo.




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